El cierre de febrero de 2026 deja un sabor agridulce en las Sierras. Si bien la Agencia Córdoba Turismo, encabezada por Darío Capitani, celebró un crecimiento del 8,5% en el movimiento turístico y una inyección de $340 mil millones en la última quincena, un análisis más profundo revela que el "éxito" depende del cristal con que se mire.
Punilla: El corazón del verano bajo la lupa
Para nuestro Valle de Punilla, los números oficiales muestran una ocupación que rondó el 60% en Villa Carlos Paz (en hotelería categorizada) y el 65% en La Falda durante el último fin de semana. Aunque son cifras respetables, están lejos de los "llenos totales" de temporadas prepandemia o incluso de los veranos de 2022 y 2023, donde la permanencia promedio era significativamente más alta.
Hoy, el turista que llega a Punilla es un "turista de escapada". La estadía media ha caído de los 4,6 días en 2022 a apenas 3,6 días este verano. La gente no dejó de viajar, pero recortó noches para que la billetera aguante.
La trampa de los números: Inflación y el "Verano en Dólares"
Comparar los $340 mil millones de este febrero con años anteriores sin mencionar la inflación es, cuanto menos, engañoso. Si analizamos el gasto promedio diario en dólares (tomando el Blue como referencia), la pérdida de poder adquisitivo es evidente:
| Año | Dólar Blue (Marzo) | Gasto Diario Est. (USD) | Contexto de bolsillo |
| 2020 | $78,50 | ~USD 55 | Pre-pandemia, consumo sostenido. |
| 2023 | $388,00 | ~USD 48 | Inflación alta, pero con planes de cuotas activos. |
| 2025 | $1.280,00 | ~USD 42 | Inicio del ajuste severo. |
| 2026 | $1.420,00 | ~USD 37 | Caída real del 3,3% en el gasto (según CAME). |
Conclusión: Aunque circulan más pesos, el turista gasta menos en términos reales. La "plata" se va en combustible y alojamiento básico, dejando poco margen para la gastronomía y el entretenimiento local, que son los que realmente mueven la economía de nuestros pueblos.
¿Gestión exitosa o supervivencia a pesar de todo?
Desde la Agencia Córdoba Turismo se destaca el trabajo con el sector privado. Sin embargo, para el comerciante de a pie en La Falda o Villa Carlos Paz, la realidad es más dura. Las promesas de estabilidad y mejora del poder adquisitivo del Gobierno Nacional parecen haber quedado en el camino de un ajuste que golpea directamente a la clase media, el principal motor de nuestras sierras.
Sin financiamiento real (más allá de promociones bancarias puntuales) y con salarios que corren por detrás de los precios de los servicios, vacacionar en Córdoba se ha vuelto un lujo de pocos días. Las cifras de crecimiento del 8,5% responden más a un efecto de "represión de consumo": la gente necesita salir tras un año de asfixia económica, aunque sea durmiendo en el auto o trayendo la heladerita desde casa.
Córdoba sigue siendo el destino elegido, sí. Pero es una Córdoba que resiste a pesar de un contexto nacional que le da la espalda al bolsillo del trabajador.






